Lun-Vie · 9h a 21h
Estás embarazada y has empezado a notar pequeñas pérdidas al toser, presión en la zona baja o simplemente quieres llegar al parto sintiendo tu cuerpo preparado. Quizá llevas semanas leyendo sobre suelo pélvico y ya no sabes a quién creer, o tu matrona te ha sugerido trabajarlo y estás buscando dónde. Sea cual sea tu punto de partida, has llegado al sitio correcto. El suelo pélvico cambia mucho durante el embarazo y trabajarlo a tiempo marca una diferencia real en cómo vives la gestación, el parto y la recuperación posterior.
En EMANA Fisioterapia & Movimiento, en pleno centro de Logroño, acompañamos a embarazadas de toda La Rioja con un seguimiento individual trimestre a trimestre. No es un protocolo cerrado ni una serie de Kegels copiados de internet: es una valoración real de tu cuerpo, una explicación de qué está pasando dentro y un plan concreto adaptado a tu semana de gestación, tu historia clínica y tus objetivos para el parto.
Trabajamos en sesiones de 45 a 60 minutos, sin prisa, con tu consentimiento en cada paso y con el respeto a la intimidad que un servicio así necesita. Si has buscado durante meses dónde hacer fisioterapia de suelo pélvico durante el embarazo en Logroño con criterio clínico y trato humano, este es tu sitio.
Si tu situación es muy específica, también te puede interesar nuestra página de fisioterapia de suelo pélvico (servicio completo del silo), recuperación posparto para cuando llegue el momento, o combinar el trabajo de consulta con entrenamiento seguro para embarazadas y pilates durante el embarazo — todo coordinado por el mismo equipo en EMANA.
La fisioterapia de suelo pélvico durante el embarazo en EMANA es un acompañamiento individual y personalizado, no un protocolo en grupo. Cada sesión la diseñamos sobre tres ejes: lo que tu cuerpo necesita esta semana, lo que has venido a buscar y lo que vamos descubriendo al explorar.
En la práctica, una sesión típica combina valoración manual externa (siempre con tu consentimiento), trabajo respiratorio y diafragmático para que suelo pélvico y diafragma vuelvan a coordinarse, ejercicios activos adaptados al trimestre, y educación corporal aplicada al día a día: cómo levantarte de la cama, cómo cargar peso sin sobrecargar la pelvis, qué posturas favorecen la circulación. A partir de la semana 32-34 dedicamos sesiones específicas a la preparación al parto: dirección del pujo, posturas para el expulsivo y, sobre todo, masaje perineal guiado para reducir el riesgo de desgarros.
Pauta orientativa: una sesión cada 15 días en el primer y segundo trimestre, semanal en el último mes. Si tu situación es muy específica (embarazo gemelar, antecedentes de prolapso, dolor pélvico previo, cesárea anterior), ajustamos frecuencia y enfoque. En Logroño hay mujeres que llegan a EMANA en la semana 10 y otras en la 36 — para todas hay un plan posible.
¿Quieres mantenerte en movimiento más allá de la consulta? El trabajo de suelo pélvico funciona aún mejor combinado con entrenamiento seguro para embarazadas o con pilates durante el embarazo. En EMANA cuidamos de tu cuerpo de forma integral, no por compartimentos.
Puedes empezar en cualquier momento del embarazo, incluso en el primer trimestre, siempre que sea una gestación sin complicaciones. Lo ideal es venir entre la semana 12 y la 20: te queda tiempo suficiente para trabajar los tres trimestres con calma. Si vienes más tarde no pasa nada — incluso en la recta final podemos hacer un trabajo intensivo de preparación al parto en 4-6 sesiones. Nunca es "demasiado tarde" para cuidar tu suelo pélvico, y nunca es "demasiado pronto".
No tiene por qué doler y, si en algún momento lo hace, paramos. La fisioterapia de suelo pélvico moderna se basa en respetar tu ritmo y tu consentimiento en cada paso. La primera valoración es externa: hablamos contigo, exploramos postura, abdomen y respiración antes de cualquier técnica más específica. La técnica intracavitaria, cuando sea adecuada para tu caso, se explica con detalle y solo se realiza con tu permiso explícito — y durante el embarazo es muy poco habitual recurrir a ella.
Lo habitual son entre 6 y 10 sesiones repartidas a lo largo del embarazo, pero depende de tu punto de partida y tus objetivos. Una pauta orientativa: 1 sesión cada 15 días durante el primer y segundo trimestre, y semanales en el último mes para la preparación específica al parto. En la primera valoración te damos un plan estimado con un objetivo medible, no una cifra abierta. No vendemos bonos largos por defecto: avanzamos contigo y revisamos cada pocas sesiones.
Matrona y fisioterapeuta de suelo pélvico se complementan, no compiten. La matrona te acompaña en el seguimiento del embarazo y el parto desde la sanidad pública: revisiones, preparación al parto en grupo, atención durante el alumbramiento. La fisioterapia de suelo pélvico aporta una valoración funcional individual del músculo, masaje perineal guiado uno a uno, y ejercicio terapéutico específico que el sistema público no siempre puede cubrir por tiempo. En Logroño y La Rioja muchas matronas derivan a sus pacientes a EMANA precisamente por esto.
Es seguro y muy recomendable si lo dirige un profesional cualificado. En EMANA coordinamos suelo pélvico, pilates terapéutico para embarazadas y nuestro programa FitMamá para que todo lo que haces se sume en la misma dirección, sin contradicciones. Si haces solo consulta de suelo pélvico, te enseñamos qué movimientos sí y cuáles no según tu trimestre. Si combinas servicios, los profesionales hablan entre sí — no tienes que hacer de intermediaria.
Sí, y es precisamente uno de los motivos más fuertes para hacerlo. Llegar al parto con un suelo pélvico consciente, elástico y bien coordinado reduce la probabilidad de incontinencia urinaria posparto, acelera la recuperación de la diástasis abdominal y facilita el retorno a la actividad física. El trabajo en el embarazo no sustituye la valoración posparto (que también es necesaria), pero la convierte en mucho más sencilla y rápida.
