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Acabas de ser madre. Lo más probable es que nadie te haya explicado qué se supone que tienes que sentir ahí abajo, qué es normal y qué no, ni durante cuánto tiempo. Quizá notas pérdidas de orina cuando ríes o coges al bebé, una sensación de pesadez vaginal, un abdomen que no termina de cerrarse, dolor en la cicatriz de la cesárea o simplemente la intuición clara de que tu cuerpo no ha vuelto a su sitio. Todas esas señales se pueden trabajar — y cuanto antes empieces, mejor.
En EMANA Fisioterapia & Movimiento, en pleno centro de Logroño, te acompañamos en la recuperación de tu suelo pélvico después del parto con un seguimiento individual. No importa si has parido hace 6 semanas, 6 meses o 6 años: la fisioterapia de suelo pélvico posparto funciona igualmente. Lo que cambia es el enfoque: más manual y educacional al principio, más funcional y deportivo a medida que avanza tu recuperación.
Cuidamos mujeres de toda La Rioja en sesiones de 45 a 60 minutos, con valoración completa de abdomen, periné, cicatriz (cesárea o episiotomía) y postura. Te explicamos qué ha pasado en tu cuerpo, qué encontramos hoy y qué plan tiene sentido para ti. Sin prisas, sin discursos genéricos y respetando que estás en un momento vital exigente.
Si tu situación es muy específica, también te puede interesar nuestra página de fisioterapia de suelo pélvico (servicio completo del silo), la guía de suelo pélvico durante el embarazo si planificas otro embarazo, o combinar consulta con entrenamiento posparto personalizado y pilates terapéutico para tu recuperación. Si las pérdidas de orina son tu motivo principal, te ayudará la página específica sobre incontinencia urinaria.
La fisioterapia de suelo pélvico posparto en EMANA empieza siempre por una valoración completa. Hablamos contigo de tu embarazo y parto, exploramos tu abdomen y diástasis, valoramos cicatriz si la hay, observamos postura y patrón respiratorio, y solo después decidimos qué tratamiento tiene sentido y a qué ritmo.
En la práctica, una sesión típica combina liberación manual de cicatrices y zonas tensas (cesárea, episiotomía, desgarros), trabajo respiratorio y diafragmático para restaurar la sinergia abdomen-suelo pélvico, ejercicios activos progresivos para recuperar el tono real (no solo «apretar Kegels»), y educación corporal aplicada al día a día con un bebé: cómo coger en brazos, cómo levantarte del suelo, qué movimientos evitar las primeras semanas. Si el caso lo necesita, incorporamos también valoración intracavitaria, siempre conversada y con tu consentimiento explícito.
Pauta orientativa: 1-2 sesiones a la semana durante las primeras 4-6 semanas, luego cada 15 días hasta el alta funcional. Lo habitual son entre 8 y 12 sesiones, pero ajustamos según diástasis, tipo de parto y tus objetivos (volver al deporte, dejar de tener pérdidas, recuperar relaciones sin dolor). En Logroño cada vez más mujeres entienden que el posparto necesita cuidado profesional, igual que el embarazo, y vienen a EMANA precisamente buscando ese enfoque.
¿Quieres dar el siguiente paso fuera de la consulta? El trabajo de suelo pélvico se complementa perfectamente con entrenamiento posparto personalizado y con pilates terapéutico para tu recuperación. En EMANA coordinamos todos los servicios: no tienes que ir explicando tu caso en sitios distintos.
El momento ideal es a partir de la cuarentena (6 semanas posparto), una vez que tu médico o matrona te haya hecho la revisión rutinaria. No esperes a tener síntomas: la valoración posparto debería formar parte del cuidado normal de toda madre, igual que la revisión del bebé. Si tu parto fue por cesárea, la recomendación es la misma, y el trabajo de cicatriz es especialmente importante. Si han pasado meses o años desde tu parto y nunca te valoraste, sigue siendo momento — nunca es tarde.
Funciona, pero el enfoque es distinto. Tras un parto vaginal, el trabajo se centra más en periné, episiotomía o desgarros si los hubo, y recuperación del tono del suelo pélvico. Tras una cesárea, dedicamos atención específica al tratamiento manual de la cicatriz abdominal (movilidad, sensibilidad, adherencias) y a recuperar la conexión abdominal completa, sin saltarnos el suelo pélvico — que también sufre durante el embarazo aunque no haya habido parto vaginal. En ambos casos te ayudamos a recuperar tu cuerpo.
Lo habitual son entre 8 y 12 sesiones, repartidas en 2-4 meses. Una pauta orientativa: 1-2 sesiones semanales durante las primeras 4-6 semanas (recuperación más intensa), después cada 15 días hasta el alta funcional. Dependerá de tu tipo de parto, si hay diástasis importante, si hay incontinencia y de tus objetivos (volver a correr, hacer pesas, simplemente vivir sin pérdidas). En la primera sesión te damos un plan estimado con objetivos medibles, no una cifra abierta.
Sí, se puede y de hecho es necesario — pero no cualquier ejercicio y no en cualquier orden. Hacer abdominales clásicos con una diástasis no resuelta empeora la separación. En EMANA primero valoramos el grado real de tu diástasis, trabajamos la activación del transverso y la coordinación con el suelo pélvico, y a partir de ahí vamos abriendo el abanico de ejercicios. Lo coordinamos con nuestro programa de entrenamiento posparto o con pilates terapéutico para que todo lo que haces vaya en la misma dirección.
No tiene por qué doler. La primera valoración es siempre externa: hablamos de tu parto, exploramos abdomen y postura antes de cualquier técnica más específica. Si en algún momento del tratamiento sientes molestia, paramos y adaptamos. Muchas mujeres llegan a EMANA con miedo después de un parto difícil o una episiotomía dolorosa — nuestro trabajo es exactamente ayudarte a reconectar con tu cuerpo de forma segura, no hacerte revivir nada. La técnica intracavitaria, cuando es adecuada, se explica con detalle y solo se hace con tu permiso explícito.
Lo recomendable es no antes de los 3-4 meses posparto en partos vaginales sin complicaciones, y un poco más en cesáreas. Y no por una fecha en el calendario, sino porque tu suelo pélvico y tu abdomen necesitan estar listos para soportar el impacto. En EMANA hacemos una valoración funcional específica antes del retorno al deporte: si hay pérdidas, pesadez o diástasis activa, esperamos y reforzamos. Si todo está bien, te diseñamos un retorno progresivo. Volver a correr antes de tiempo es una de las causas más frecuentes de incontinencia crónica años después.
